Trabajo directamente sobre la prenda que traés. Cada intervención nace del encuentro entre la tela, la historia que ya trae consigo y lo que aparece mientras la estoy creando. No hay plantillas. No hay copias. Cada pieza sucede una sola vez.
Escribís
Contás qué prenda tenés, qué te interesa, qué sentís. No hace falta tener claro el resultado — trabajo desde ahí.
Conversamos
Hablamos la dirección. Tengo algo que decir sobre la pieza; vos también. Ese diálogo es parte del proceso.
Intervengo
La prenda llega a mis manos. El trabajo empieza. No hay boceto previo que determine el resultado final: la intervención ocurre en diálogo con la tela.
La pieza vuelve a vos
Lo que recibís ya no es la misma prenda. Existe una sola vez.